Sábado, Septiembre 04, 2010

Algunas Imágenes

Imágen Aleatoria

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Semblanza de un Extraterrestre

El extraterrestre

Semblanza de Enrique Efraín Recinos Valenzuela

Una nave espacial lo depositó en Xela en 1928. Es ingeniero, urbanista, pintor, escultor, muralista, escenógrafo, ajedrecista y conocedor de música, cine y letras; no por ser chivo es vegetariano; fue corredor olímpico, profesor de matemáticas, de construcción y de una carrera que no existía en Guatemala: arquitectura. Aprendió a tocar la marimba, el violín y la mandolina. Su más reciente afición es escribir cuentos, aún sin editar.

Su padre –también pintor, músico y además inventor y fabricante de instrumentos musicales–, construyó una marimba para dos personas; con Jorge Sarmientos la cargaban al hombro para dar serenatas a sus enamoradas.

Siempre está dispuesto a ayudar a los estudiantes. Irradia cordialidad y nunca habla mal de nadie. Su modestia le impide ser crítico de arte; rehúsa jugar ajedrez por no derrotar al contrincante. Es solitario y tiene una memoria prodigiosa.

Entró por la puerta grande a la pintura cuando en 1959 ganó un certamen nacional con el cuadro titulado Indigestión de tamales.

Su obra maestra es el Gran Teatro, donde conjuga arquitectura y escultura en armonía con los volcanes y el resto del entorno. Allí tiene su estudio y deambula por las tramoyas como si fuese el fantasma de la ópera.

La ciudad de Guatemala es un museo vivo de su obra. Además del teatro, hizo la fuente del Parque de la Industria, los murales del Crédito Hipotecario Nacional, la Biblioteca Nacional y los murales de la terminal aérea en el Aeropuerto La Aurora. Promovió la reconstrucción del Conservatorio Nacional de Música y enriqueció sus paredes con 89 retratos de artistas de diversos países, razas y géneros. Todo esto sin cobrar un solo centavo. Además, ha regalado numerosos cuadros para fines culturales. Con una de estas donaciones se inició el Premio de Novela Mario Monteforte Toledo.

Su lealtad hacia Guatemala es constante. En el año 1954 comenzaron las dictaduras, la represión y la violencia. Artistas y escritores expresaron sentimientos de cólera e impotencia. Algunos como él tuvieron el coraje de quedarse en Guatemala; de alguna forma sobrevivió a gobiernos dictatoriales que asesinaron a muchos intelectuales. Este país le debe mucho (muchísimo).

En su escultura pública ha expuesto con valentía temas sociales; nunca se ha sometido a presiones políticas. Hizo un mural de protesta en la plaza de acceso a la Biblioteca Nacional. Semanas antes de finalizarlo, el Ministro de Comunicaciones y Obras Públicas amenazó con llevar un tractor para botarlo la mañana siguiente. El valiente escultor hizo guardia frente a su obra desde las seis de la mañana. El Ministro no cumplió su amenaza; pero al estar terminada la plaza tuvo que presidir el acto. Declaró que inauguraba la obra pero no así el mural que estaba frente a ella.

Estudió a fondo a los grandes maestros buscando no caer en la repetición. Los respeta, pero a su vez los desafía. Así surgió una pintura nunca vista, que convierte en arte la realidad histórica de nuestro país.

Cada obra es un nuevo experimento realizado con una técnica extraordinaria. Su paleta es una colección de botes; usa manos y pinceles por igual. En sus cuadros prevalece un tema central alrededor del cual aparecen pisciformes personajes que, a diferencia de los de El Bosco, están haciendo cualquier otra cosa.

Parte de un fondo negro en donde crea el caos con numerosos colores que son formas abstractas al mismo tiempo, como propuesta ante el tenebrismo de Caravaggio y los experimentos lumínicos de Monet.

El conjunto es un fondo de original puntillismo donde se adivina toda clase de figuras. Sobre esta base coloca formas arquitectoides que continuamente le faltan el respeto a la geometría, como si fuese un Gaudí nacido en el futuro; las curvas se integran gradualmente al entorno en figuras horizontales, creando su propia respuesta al manierismo.

El caos inicial se resuelve en composiciones complejas pero armoniosas; hace lo que siempre quiso hacer: música pintada.

A diferencia de otros artistas su obra no ha pasado por etapas; evoluciona constantemente; es universal y auténtica.

Algunos de sus personajes son recurrentes: la musa inspiradora, monstruos que se nutren de nuestros temores, una pequeña niña siempre al borde del peligro y Van Gogh, eternamente castigado aprendiendo a pintar mujeres desnudas.

Comenzó a dibujar salvajemente, como él mismo lo cuenta, a la edad de seis años. Su dibujo fue espontáneo. Su padre jamás lo influenció; se limitó a guardar cuidadosamente todo lo que hizo. No lo envió a la escuela porque decía que los otros niños le podían enseñar malcriadezas. Sus temas recurrentes fueron grandes batallas, monstruos, héroes y por supuesto bellas damiselas que merecían ser rescatadas. A los doce años recuerda que dejó de pintar como un chirís. En realidad jamás lo hizo. Su dibujo infantil carece de las características usuales en los demás chiquillos y refleja tal madurez que lo hace caer en la excepcional categoría de niño prodigio de la pintura. Más adelante hizo historietas donde sensuales heroínas –ahora de moda- luchaban contra el mal.

En el fondo es moralista. De allí su última serie de pinturas, por excepción monocromáticas, titulada Los que aman y los que odian. Los que aman, en color blanco sobre grises, se equilibran sin esfuerzo sobre los que odian, en color negro sobre rojos. En su utopía todos viviremos de una manera artística, bellamente, en un mundo sin cárceles.

Pintó una veintena de abstractos; coquetea con el surrealismo. Su pintura titulada Mona Lisa apócrifa pero verdadera es testigo de su transición a lo figurativo. Coquetea con el surrealismo. Su escultura es expresionista y su pintura esencialmente barroca, a veces etiquetada como realismo mágico, tal vez porque en un tiempo pintó figuras fantasmagóricas. Es figurativo, aunque admira la pintura clásica; pinta cosas que se entienden. Maneja el humorismo delicadamente.

Es innovador; es audaz; es libre; es misterioso; es evocador; es único; es delirante y sexótico. Es un extraterrestre. Se llama Efraín Recinos.

José Toledo Ordóñez

 

Discurso sobre la Asociación Efraín Recinos

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La Asociación Efraín Recinos.

Estimados amigos y amigas estamos muy agradecidos por su presencia, en un día que celebra que hace 82 años nació don Efraín Enrique Recinos Valenzuela, en la hermosa ciudad de Quetzaltenango.

Hoy, nace la Asociación Efraín Recinos, como un esfuerzo multidisciplinario de varios guatemaltecos que vemos en el Maestro un icono que identifica nuestra Guatemalidad, que vemos en él, una demostración que las cosas en Guatemala, sin ostentación sino con pleno humanismo, se pueden hacer bien siempre.

Al principio, el objetivo de esta Asociación era unir esfuerzos de muchas instituciones y personas individuales, para promover un Certamen Nacional que permitiera a jóvenes estudiantes de arte, arquitectura, ingeniería, pintura, diseño industrial, diseño digital, etc. además de arquitectos y artistas renombrados competir para proponer el diseño del Monumento al Maestro Efraín Recinos que construiremos e inauguraremos el próximo año, en un lugar de nuestra querida Ciudad de Guatemala.

Decimos “ERA” el fin primario de la Asociación hacer este certamen, porque en este proceso de organización se han acercado a nosotros muchísimas personas y han llevado propuestas para que esto sea más que un Certamen, para que la presencia del Maestro Efraín Recinos irradie a todo el país, en la creación de talleres de pintura, escultura y diseño en todas las comunidades, donde, estamos seguros, podremos identificar a pequeños “Efraines” cuya calidad artística pueda ser promovida a través de becas y nos permita ejecutar proyectos alrededor del arte como un medio para mejorar el sentido de pertenencia de los Guatemaltecos, para llevar cultura a todo el país, para promover mejores niveles de vida de la población, demostrándoles que ser guatemalteco es un verdadero orgullo y que Efraín Recinos es el mejor ejemplo de eso.

Además de estas actividades, les queremos contar que ya se ha iniciado el proceso de compilar las miles de anécdotas que adornan la vida del Maestro, anécdotas que algunos de ustedes conocen y que necesitamos compartir a través de la publicación de un libro que las haga llegar a todos los rincones del país.

Hoy, queremos hacer una invitación pública a todos ustedes que se encuentran acá para conmemorar este momento, a individuos, mecenas, patrocinadores, organizaciones, comunidad internacional y amigos del Maestro para que se acerquen a la asociación, para que nos visiten en la página web www.efrainrecinos.org y participen en el nacimiento de una institución que venga a honrar en vida al “ingeniero Recinos” y para que su calidad humana lleve nuevos frutos, estamos trabajando en la perfilación de proyectos como: “La finalización de la construcción de Escuela de la Marimba”, “la Escuela Superior de Artes”, “la Restauración del Gran Teatro Nacional”, la creación de escuelas de arte en todo el país, el apoyo al Centro Cultural Efraín Recinos en Xela, la publicación y el estudio de su obra artística.

Hoy también anunciamos oficialmente el AÑO DEL MAESTRO EFRAÍN RECINOS y el cercano nacimiento de la Fundación Efraín Recinos para la promoción del arte en Guatemala.

Estamos marcando la pauta; durante este año estaremos estableciendo alianzas con muchas instituciones y personas para realizar actividades, que, como la misma vida del Maestro lo demuestran, no serán simplemente para honrarle y homenajearle, sino para que ese ejemplo profesional, artístico y genial del Maestro pueda irradiarse a todo el país y pueda ser emulado, para dar a los guatemaltecos el orgullo de saberse paisanos de Efraín Recinos, el hombre que ha construido este Teatro y que todos los días de su vida los ha dedicado al arte como expresión y que con su ejemplo de humanidad y sencillez ha demostrado que la sangre que corre en nuestras venas, lleva el orgullo y la capacidad demostrada desde épocas precolombinas, que los Guatemaltecos podemos hacer las cosas muy bien.

Queridos amigos, ésta es la Asociación Efraín Recinos.  Gracias Maestro Recinos, le estimamos grandemente y le profesamos fidelidad y admiración como herramientas en sus manos para que Guatemala crezca grande y fecunda con su ejemplo.

Pido a todos que se pongan de pie y den un cariñoso aplauso a Don Efraín.



 

Despega "EL AÑO DE EFRAÍN RECINOS"

Hoy 15 de mayo es el cumpleaños 82 del Maestro.

La periodista Carolina Escobar Sarti, miembro de la Asociación publica en Prensa Libre:

 

"15/05/10 - 02:15 Opinión en Prensa Libre Guatemala

Despega el “Año de Efraín Recinos”

En una de las estancias del Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias, entre cientos de papeles, materiales de trabajo y esculturas, está su creador, un hombre sencillo, excepcional, de pelo cano y mirada viva. Su sello personal: la barba, el cabello largo amarrado en una cola y un chaleco con motivos indígenas en sus orillas. Hoy, 15 de mayo, cumple 82 años y se llama Efraín Recinos.

Este singular personaje nace en Quetzaltenango; inicia hasta los 13 años la escuela, porque su padre no lo quería contaminado de las malacrianzas de los otros niños, se graduó de ingeniero civil por la Universidad de San Carlos de Guatemala, estudió dibujo y escultura en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, y arte, en el Instituto Politécnico de Leicester, en Inglaterra. Se formó autodidácticamente en pintura y arquitectura, y una de sus pasiones es la Acústica, materia que estudió con el doctor Wilhelm Jordan, de Dinamarca. Desde entonces, su obra puede ser entendida, desde una estética de la recepción, como una totalidad sensorial.

Esto puede percibirse claramente en la restauración y remodelación del Conservatorio Nacional de Música, ya que el mural que concibió Recinos en su interior es descrito por él mismo como un “Difusor Acústico”, porque los relieves murales cumplen una función utilitaria en cuanto a la acústica y simultáneamente estética. Otras de sus obras son el mural poniente del Crédito Hipotecario y los murales interiores y exteriores del Aeropuerto Internacional La Aurora; el parque, los murales y la fuente del Parque de la Industria; el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias que incluye el Teatro Nacional; el parque infantil de la zona 18; la fachada de la Biblioteca Nacional y el mural del Hotel Intercontinental.

Una de sus esculturas más conocidas es Música Grande (1970), que semeja una marimba: “Mi deseo fue hacerla con sus músicos, pero en esa época había tanta violencia y represión que se me fue transformando en una marimba con características de tanque y fue un reflejo del conflicto que había”, dijo en su oportunidad el maestro. Otro motivo recurrente del autor en su obra escultórica es La Guatemalita, una escultura-mujer con cuerpo de mapa de nuestro país. Por cierto, una reproducción de La Guatemalita, un alto relieve en granito blanco situada al inicio de El Trébol, entre San Lucas y la Antigua, fue robada hace un año, con todo y que su peso es de dos toneladas. Increíble. ¿Y qué decir del Teatro Nacional? Es Guatemala misma hecha concepto; es un todo cargado de símbolos que evocan lo nacional. Sus colores se mezclan con los colores de nuestro cielo azulceleste, en su exterior podemos reconocer las líneas de nuestros volcanes, y los ventanales simulan las teclas de la marimba.

Recientemente, se ha formado la Asociación Efraín Recinos, para lanzar un año durante el cual se desarrollarán diversas actividades que honren su amplísimo legado artístico y monumental. El Año de Efraín Recinos inicia hoy en la Gran Sala del Teatro Nacional a las 18:30 horas, y termina en su próximo cumpleaños. Muchas personas e instituciones han comenzado a sumarse a este esfuerzo, y hoy se le dará, de parte de la Fraternidad Quetzalteca una Luna de Xelajú, máximo galardón otorgado por esa entidad a ilustres originarios de Xela. Luego, se anunciará un certamen nacional de diseño y construcción de un Monumento al Maestro, que deberá ser concluido antes de su próximo cumpleaños, además del nombramiento de una calle de la Ciudad de Guatemala en su honor y la fundición de una escultura en su butaca preferida en la Sala Efraín Recinos del Teatro Nacional, realizada por el reconocido escultor guatemalteco Édgar Guzmán Schwartz.

Se proyectará el documental Algunas Dimensiones de Efraín Recinos, nominado a mejor largometraje del Festival Ícaro; y a la celebración se unirá el Coro de la Universidad de San Carlos. El postre será el mismo maestro Recinos, que compartirá en su peculiar estilo, con el público asistente. ¿Y para el futuro? Se contempla el nacimiento de una fundación con su nombre para la promoción de las artes plásticas, la arquitectura, la ingeniería, la acústica, la pintura, la escultura, el cine y la televisión en Centroamérica. Debo decirle, querido maestro, que honrarlo y agradecerle es nuestra obligación."

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